hamster = contento

Encontré el otro día un vídeo en el que una persona suelta unos pájaros que tenía enjaulados. Ahí les ves cómo salen volando rectos hacia el horizonte. Todotieso.

Os garantizo que esos pájaros no habían nacido en libertad, porque una vez, siendo pequeño, solté al canario que teníamos por casa y el pobre volar… volaba, pero se daba contra las paredes. No entendía que aquellos muros pintados de azul no fuesen el propio cielo. Pobre. Cuando lo agarré con la mano para regresarlo a la jaula notaba su corazoncillo latiendo a mil por hora.

No pensé que años después fuera yo a estar yo en una jaula parecida, detrás de otros muros pintados de otro color. No tenía tanta imaginación para pensar entonces –bueno, ni hace un mes– que esto iba a pasar, y tampoco pensaba yo que podrían estar tanto tiempo los más pequeños encerrados sin salir de casa.

Ellos sí que no han salido ni un momento, porque mi mujer y yo al menos fuimos al supermercado o a tirar la basura. Pero ellos no han pisado una acera desde hace ya un mes.

Las primeras semanas de su encierro fueron muy tranquilas pero ahora están ya que se suben a las paredes. Se aburren y sus padres trabajamos, así que tienen tiempo para guerrear entre ellos, perseguirse por los pasillos y tramar complots contra el bienestar –escaso– de sus padres.

La última idea: que añadamos al cautiverio a una mascota, a un hamster.

Por supuesto ya les he dicho que no. Principalmente porque estoy seguro de que al mes estaría yo limpiando las mierdas de la jaula del hamster mientras ellos hacen rappel por los sillones del salón. Lo tengo meridiano.

Pero ellos han seguido insistiendo, porque quieren tener un prisionero más en este piso. Un niño no acepta un simple No. Tampoco un no complejo.

Hace una semana, en un movimiento coordinado, se presentaron en medio de una videoconferencia con mis compañeros de trabajo, como golpistas asaltando la televisión nacional del país.

Traían un ultimatum.

Todo un pronunciamiento, para que me quede claro qué necesitan y cómo van a gestionar el tema «hamster».

el pronunciamiento del primero de abril

Todo muy claro: al hamster lo cuidan ellos, y hamster=contento.

Son geniales. La primera cosa que hagamos fuera de aquí, será por y para ellos. Y no, no será comprar una jaula para un bicho.

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Empecinado Escrito por:

Ya me gustaría a mí ser el Empecinado.

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